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El conocimiento en TIC: necesidad no privilegio

No se puede creer que los nuevos conocimientos sean una alfabetización como la básica primaria o secundaria, esto está a la mano de todos.

Cuando muchos niños tuvieron la posibilidad de tener educación básica secundaria gratuita, decretado hace muy poco en Colombia, muchas personas pensaron que este sería el fin de muchos males sociales, pero esto no será así.  Para poder ver resultados de la formación y la educación deberán pasar casi 20 años, es decir, dos generaciones completas, para que los resultados potentes que buscaría el Estado, se den.  Esto no significa que esté mal, esto sólo significa que vamos a tener que tener programas que fortalezcan las relaciones de educación con la sociedad mientras este tiempo pasa.

En esta misma lógica, cuando se empezó a hablar de nuevas tecnologías y tecnologías de la información y la Comunicación (TIC), sucedió lo mismo. Se pensó que la alfabetización digital ya era una realidad, que sólo con ubicar un computador cerca, o que los costos de los mismo fueran cada vez menores quitando impuestos de importación, se lograría que muchas personas tuviesen la oportunidad de usar tanto programas como aplicaciones que en el mundo ya están funcionando de manera natural y casi connatural a las nuevas generaciones.

Pero la gran diferencia con el resto del mundo es que los que llevan la alfabetización digital ya son una generación anterior que están entre los 45 y 55 años, mientras que en Colombia la línea de conocimiento está en el marco de los 35 y 45 años, quienes son los que pueden estar manejando el conocimiento de los insumos que puede ofrecer la tecnología, siendo esta una línea de desarrollo y conocimiento muy baja para un país que está apostando por el conocimiento y el crecimiento.

Esto no significa que esté mal, nuevamente, sólo significa que estamos en un proceso que necesita mayor compromiso hacia la línea que necesita tener más conocimiento, y por la forma en que se mueven los cambios en la tecnología, esto nos implica un compromiso con las generaciones mayores, con los que están en la línea entre los 45 y 55 años, pues muchos de ellos son los que hacen parte de los negocios, de los gremios y sobre todo de los micro y pequeños empresarios que no pueden aprovechar todos los insumos.

Por eso en esta línea planteo una apuesta política y coordinada con las universidades y colegios en crear programas que permitan que la línea de alfabetización digital avance en la lógica de llegar a aquellos que piensan aún en máquina de escribir y que les permitamos fortalecer su conocimiento como una medida de desarrollo fundamental para el crecimiento económico del país.  Es algo así como, otro analfabeta el que camina en las calles y no reconoce que el Estado ya está migrando a este uso y que la gran mayoría de las actividades que antes eran cotidianas como ir a un banco o pagar unos impuestos o servicios, sean posibles de realizar frente a una pantalla.

La lejanía que produce la tecnología es más un mito que se vuelve en cuento de horror, pues si tenemos más ciudadanos digitales mayores de edad, esto permitirá que todos los entes de la estructura fortalezcan la inversión y no se quede en una generación que seguramente tampoco está del todo bien alfabetizada.

Finalmente, y como parte de mi compromiso profesional es que decido escribir este blog, porque he vivido con personas cercanas a mí, que quisieran aprovechar al máximo las TICs y no pueden pero por tres simples y sencillas razones: No saben cómo explorarlo, no saben cómo utilizarlo y no saben los reales riesgos y oportunidades que corren en la red.

Mi padre, un hombre de más de 60 años, ama la música, la literatura, le encanta leer noticias, estar enterado del mundo y viajar; y con él me di cuenta que lo que necesitaba era tener un instructivo básico, sin pretensiones de solucionar su desconocimiento tecnológico, y más bien diciéndole lo que podría hacer, cómo lo podría disfrutar y qué era lo que realmente le podría llamar la atención.  De resto sería su experiencia la que lo llevaría a reconocerse como un ser digital que pasa a ser ciudadano digital, cuando comprenda realmente lo que puede hacer para su beneficio.

Y así se llama este blog, porque lo que quiero es que mi padre y mi madre, y muchos de los que puedan leerlo, rompan el papel y el lápiz con el que siempre se sientan al lado de uno para anotar el paso a paso de cómo se debe acceder a la red, y cojan el mouse o lleguen a tocar la Tablet y exploren este mundo tan ancho y a veces tan ajeno.

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